
El presidente de la CEZCAL (Asociación Civil de la Zona Piel), Juan Francisco Romo Hernández, considera que no hay que minimizar lo grave de la pandemia a consecuencia del COVID-19 que ha cobrado muchas vidas y que debemos acatar las disposiciones de salud para evitar su propagación, pero también enfatizó que las secuelas económicas y el duro golpe a la economía podría ser mayor que el efecto de salud del coronavirus.
“Para los comerciantes de calzado y productos de piel cada día es peor, el asunto se está agravando, la situación ha provocado que de 150 negocios sólo abran entre 8 y 10 locales, ya que no hay nada de ventas, realmente sólo lo hacen por estar ahí,” mencionó; pero para él y todos la esperanza muere al último.
Romo Hernández manifestó que como Zona Piel ven cómo ya algunos proveedores les están hablando para decirles que incluso ya no tienen ni para comer, por lo que les piden un poco de dinero como pago anticipado, por lo menos para pasar la semana.
“Vemos una situación muy difícil por la cuestión del coronavirus, sobre todo de incertidumbre y si esto no termina en abril y se extiende hasta mayo o más sería catastrófico, hasta hace unos días estirábamos los ojos pensando que tal vez para el primero de mayo ya estaríamos trabajando, pero la desesperanza, el desánimo de que esto se puede prolongar es lo que mentalmente mata y perjudica no sólo en el bolsillo, sino en la salud y no justamente por las afectaciones directas de la pandemia sino por lo que gira o resulta de ellos de manera indirecta”, considero el presidente de la Zona Piel.
Dijo además que esta difícil situación provoca una confusión, pues a pesar del supuesto bajo porcentaje de muertes, todo lo ponen en la balanza y piensan si se estará actuando mal dejar que la economía se caiga, que muchos queden en la ruina a pesar de que un 2 por ciento contra un 98 de casos mortales tiene al mundo de cabeza, pero no muchos podrán salir adelante y los que sobrevivan -recalcó- tendrán que reinventarse pero tal vez no al 100 por ciento, ni en poco tiempo.
“Desde el más pequeño locatario hasta el más grande vivirán una situación difícil, pues no podrán solventar los gastos ni las rentas, sólo sería posible si se negociaran esos pagos con porcentajes de descuento, pero en caso de no ser posible muchos tendrán que cerrar definitivamente, pues esto cada día se grava más”, señaló.
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