EL OBSERVATORIO
Como cada 8 de marzo desde el año de 1975, este viernes se conmemorará el Día Internacional de la Mujer, el cual tiene sus antecedentes en movimientos originados en Europa, en pro de conseguir el sufragio femenino. En países como Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, hacia la década de 1910, se realizaron mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos para mujeres, se exigió el derecho a que pudieran trabajar, a formarse profesionalmente y a no sufrir discriminación laboral.
Las mujeres rusas celebraron su primer “día internacional de la Mujer”, hacia 1913, con el mismo ánimo de lograr el reconocimiento de sus derechos. Fue en 1975, que Naciones Unidas, tomando en consideración la “celebración” del año internacional de la mujer, que un 8 de marzo, comenzó a conmemorarse un día en especial para nosotras.
Sí, cada que tengo oportunidad, recuerdo esta efeméride. Que si no hay un día para los hombres, quizás es porque no ha sido necesario. Que en la actualidad ya se les trata a las mujeres de la misma manera que a los hombres, lo dudo. Lo que ha sido necesario es contrarrestar el relego en el que la mujer ha estado; dado que le fueron asignadas labores relacionadas con el mando del hogar y de los hijos. Considerada por mucho tiempo, incapaz de tomar decisiones por sí misma.
No exagero. Basta con ver las reformas que se han ido realizando al Código Civil en nuestro país, en los últimos 50 años, para tener un antecedente claro. Hace unas décadas, la mujer necesitaba del permiso de su cónyuge, para poder celebrar cualquier contrato, en el que además, se ostentaba como “propiedad” de su marido. Por otro lado, en el transcurso de los años, me he dado cuenta también, de la forma en que ha evolucionado la sociedad, aunque sea paulatinamente, pero también falta mucho por hacer. Rodeada de mi madre, hermanas e hijas, me he sentido gratamente siempre acompañada por mujeres.
Mujeres que me inspiran, que me apoyan y que me han servido de gran ejemplo. Mujeres que han contribuido desde su ámbito y dentro de sus posibilidades, al avance de nuestra sociedad. En este año, el tema elegido para el Día Internacional de la Mujer 2019, que se celebrará el 8 de marzo, es “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”.
Este tema busca formas innovadoras en las que podemos alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Si se mantuvieran las tendencias actuales, no bastaría para conseguir un “Planeta 50-50” para el año 2030, objetivo planteado precisamente por Naciones Unidas. Es de suma importancia eliminar las barreras que impiden que las mujeres y las niñas “se queden atrás”.
Según estudios, la brecha digital se está ampliando y las mujeres están insuficientemente representadas en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las matemáticas y el diseño. Hace falta pues, que las mujeres y las niñas desempeñen un papel mucho más activo en el área de innovación y en todas las áreas en general. Por eso, aprovecho el espacio que se me permite en este Diario, para dedicárnoslo a todas las mujeres en esta semana y en especial en el Día Internacional de la Mujer, para reconocer esa naturaleza “única” que nos hace distintas a los hombres, pero con los mismos derechos.
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