El viernes se develó la imagen de San Sebastián, colocada junto a la Parroquia del Sagrario, sitio donde se fundó la Villa de León. Sin duda, este santo es uno de los emblemas más representativos de la ciudad, y su patrono.
En la ciudad se pueden ver estatuas de este santo, como en la ya citada Zona Centro y en el Museo de Arte e Historia de Guanajuato. De igual forma, abundan las calles y colonias con este nombre y también está en el escudo de la ciudad de León Pero… ¿de dónde surge este patronato, y qué simboliza San Sebastián?
De acuerdo con información del Archivo Histórico: “El mandato virreinal fue otorgado el 12 de diciembre de 1575, debiendo darle cumplimiento el Dr. Juan de Orozco el 20 de enero de 1576, día en que se conmemora litúrgicamente a San Sebastián Mártir, quien por esta razón es el Patrono de la localidad”.
También, quien durante años fue el cronista de la ciudad, Arturo Navarro, recupera en su monografía de la ciudad las muchas referencias que hay a San Sebastián en León. Incluso, vale la pena recordar que en documentos del siglo XIX se nombraba a la ciudad como “Ayuntamiento de la Villa de San Sebastián de León”.
Los primeros registros de celebraciones a San Sebastián, datan de 1753 y 1754, de acuerdo a un documento en el que aparece un gasto de 70 pesos cuatro reales (cada año) para la “función del Glorioso San Sebastián”.
De acuerdo con la tradición católica, San Sebastián fue de Narbona, pero se había educado en Milán y llegó a ser capitán de la guardia Pretoriana, en los tiempos de la persecución de cristianos. Sin embargo, se darían cuenta de su fe, y fue denunciado al emperador Maximino, quien le dio a elegir: o era veneración a Cristo, o su vida. Su condena fue morir asaeteado (es decir, con saetas) por eso su imagen es mundialmente conocida, mientras agoniza.
