
Los cables que parten en todas direcciones lo mismo pertenecen a líneas de abasto de energía eléctrica que de alumbrado público y algunas empresas televisoras, sin que hasta la fecha se haya realizado alguna acción preventiva.
Durante un recorrido de este medio por esta calle, que lleva de la zona de Paseo de la Presa a Embajadoras y Pastita, se pudo verificar que tanto la iglesia de San Sebastián como su torre han perdido imagen y atractivo, ante la exagerada cantidad de cables que asemejan una telaraña urbana.
Al igual que la iglesia, varios de los inmuebles que ahí se ubican también han resultado perjudicados con la colocación de estos tendidos de cables, de los que se desconoce por qué fueron colocados en la forma en que se encuentran actualmente.
“La iglesia y toda la calle son bien bonitas se ven bien desde lejos, pero de cerca lo único que ves son esos cables que los afean mucho”, dijo Lilibeth García, vecina de Ladera de San Jerónimo y que todos los días utiliza esta calle para llegar a su domicilio.
Entre los vecinos de esta calle y otros barrios cercanos hay cierta incomodidad y molestia por la falta de trabajo de las autoridades correspondientes, debido a que esta situación ocurre desde hace al menos unos 5 años.
El deterioro visual es posible apreciarlo con sólo pararse cualquier persona justo en la acera de enfrente de la puerta principal del templo, donde decenas de cables dañan la imagen de un inmueble con algunos siglos de antigüedad.
Considerada una de las vialidades más atractivas para el turismo, en la zona de Embajadoras, este lugar poco a poco ha perdido atractivo y cada vez es menor la presencia de visitantes en el lugar.
Vecinos y residentes llamaron la atención de las autoridades para que alguien atienda la problemática y por lo menos se retiren los cables para que la imagen del lugar pueda volver a lucir un buen aspecto.
“No es más que un descuido de las autoridades a las que muy poco les interesa tener en buenas condiciones estos lugares. Deberían hasta sancionar a las empresas y todo aquel que haya puesto los cables”, aseguró Elena Montiel, que labora en un comercio de esta calle.