Al medio día de este jueves familiares y amigos comenzaron a despedirse de Paloma, la niña que junto con su padre falleció en manos de sicarios esta semana.

El cuerpecito de la pequeña de tres años fue velado en la vivienda de su abuela ubicada materna en Prolongación La Paz, justo frente al panteón nuevo. El de su padre, Ernesto, junto a su otra familia en La Estrella.

El párroco Roberto Licea Herrera encabezó la celebración católica en la que participaron cerca de mil personas, entre la que destacan pobladores consternados.

Su padre perteneció tres años al Cuerpo de Bomberos, por lo que su féretro fue trasladado en una de sus unidades de siniestros. Le rindieron guardia de honor.

Los cuerpos fueron llevados al patio de la Presidencia Municipal dónde los presentes clamaron justicia y exigieron dar la cara al alcalde Morales Maciel, quien no estaba presente.

Los cuerpos fueron trasladados pie tierra al panteón particular Jardines Eternos, dónde descansarán por siempre. La esposa y madre formó parte del recorrido en todo momento.

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