Mayra Angélica Enríquez Vánderkam recibió ayer un sentido adiós de parte de familiares y amigos reunidos en oración en su misa de cenizas en la Parroquia de San Pío X: “Mayra vive, es amor y es amada”, resaltó en su mensaje el presbítero Roberto Guerrero.
Su esposo, Alberto Cifuentes, recibió la pequeña urna que contenía los restos del cuerpo incinerado de su esposa en un marco doliente resaltado con flores blancas y rojas que abrieron sus pétalos como simbólica expresión de vida.
“Su ausencia física nos afecta sobre manera, pero no tengamos miedo de experimentar esta situación, porque estamos acompañados por Cristo. Él nos ayudará a transitar hacia la paz”, expresó en su homilía el padre oficiante.
Aceptó que la fe, la esperanza y la resignación no habrán de eliminar la tristeza y el dolor. La fe y la esperanza ayudan a superar este trance, a descubrir el verdadero misterio que encierra el amor.
“A propósito del amor, la primera lectura nos sitúa en la realidad. San Juan nos dice, estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida. La razón es clara, el amor, quienes aman viven, por eso podemos decir que Mayra Vive, es amor y es amada, no solo por nosotros, sino por el mismo Dios que la ha recibido con ternura para transfigurarla y otorgarle la vida en plenitud”, expresó el pastor diocesano.
En otro espacio de su mensaje, recordó que Mayra entregó su vida en su faceta de hija, de madre, de esposa, de amiga, de servidora y en cada uno de estos ámbitos, el amor estuvo presente.
Se dirigió a los familiares cercanos de Mayra, su esposo e hijos, a quienes les dijo que a través del amor y la ternura Mayra se convertirá en su acompañante íntimo, para el resto de su existencia en este mundo.
Explicó que en esta historia, sus recursos, sus experiencias, sus enseñanzas, se convertirán en sus escudos para enfrentar las tareas de todos los días, a través del amor y la ternura.
“Estamos ciertos de que ella fue una mujer plena, dichosa, vivió a profundidad este don que Dios le dio”, refirió.
Aludió el pasaje de la escritura que versa que quienes llevan a la práctica el amor y la ternura son capaces de tornar los lugares más hostiles en espacios de paz.
BLANCA AMISTAD
En punto de las 16 horas se ofició la misa de cenizas en el templo de San Pio X, donde amigos y familiares se reunieron bajo un cielo gris, encapotado, que de vez en vez dejó caer furtivas gotas de lluvia.
Asistieron, el gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez, el panista Humberto Andrade, el excandidato a la presidencia municipal Ángel Córdova, compañeros de bancada, diputados, comunicadores… una cosecha de blanca amistad.
El altar fue rodeado de numerosas coronas de flores, que desde un día antes, viernes por la tarde, habían sido hechas llegar a la agencia funeraria Gayoso de la Avenida Francisco Villa.
Al final de la misa, Mayra recibió el reconocimiento de amistad, de conocimiento a su carácter siempre luchador, y de ofrecimiento en oración por el eterno descanso de su alma.
DE VIVA VOZ
Miguel Márquez, Gobernador de Guanajuato: “A Mayra la conocimos de muchos años, desde la Universidad en La Salle. Siempre una mujer valiosa, una mujer valiente que luchó por causas importantes para los ciudadanos, sobre todo aquí en León. Una mujer fuerte que enfrentó la enfermedad con mucha dignidad. Ya la había superado en alguna ocasión, hoy lamentablemente no le alcanzaron las fuerzas. La verdad, es una buena mujer, una buena madre, y una buena política, una mujer panista muy recia, congruente con sus principios y con sus ideales. Yo me quedo con eso de Mayra”.
Humberto Andrade, panistas: “Una mujer de mucho compromiso, Entregada y preocupada por las causas mejores, con gran sensibilidad social, muy valiente y siempre defendiendo el valor y la posición de la mujer. Para nosotros es una pérdida lamentable como amiga y como panista. Nos deja una enseñanza para seguir trabajando fuerte”.
Hugo Villalobos, empresario: “Yo creo que Mayra nos deja un gran legado, no solo en el ámbito de la participación política de la mujer, sino en el ámbito amplio de la transición de Guanajuato a la democracia. Creo que su coherencia, su forma de asumir sus responsabilidades públicas con honradez, su compromiso, deja un legado y un ejemplo para las futuras generaciones”.
Román Cifuentes: “Mayra deja un legado muy importante, para nosotros que somos familia. Tuvimos oportunidad de conocer a Mayra como una persona muy comprometida, una persona muy solidaria con las causas sociales. En el esquema de la familia deja un vacío que es imposible llenar. En el término de la política trascenderá al ser de las primeras mujeres que participaron en política, que dieron un paso adelante, siempre congruente en sus convicciones, siempre congruente en sus posturas y siempre con mucha firmeza en sus planteamientos. Nosotros en lo familiar tenemos una pèrdida a la cual nunca nos vamos a acostumbras, y en el tema político, con su ejemplo deja un legado para todas las mujeres panistas”.
Alejandra Reynoso, diputada: “A todas las mujeres nos debe de dar orgullo el trabajo que hizo Mayra. Abrió brecha para muchas mujeres, sobre todo en el tema de género, ella siempre abrió los caminos. Siempre fue muy fuerte ante las adversidades”.
Ricardo Alaniz, ex alcalde de León: “En la administración del 2003 al 2006, ella estuvo conmigo como segunda síndica. Yo siempre reconocí sus cualidades. Para mí siempre fue un gran elemento, una persona a la que le debemos mucho. Su capacidad de trabajo, es su legado”.
Sabino Rodríguez Rendón: “Una mujer luchadora, trabajadora, buscando siempre el beneficio de la sociedad leonesa y del país”.



