Considerado el monumento histórico más visitado de la ciudad, el monumento al Pípila es objeto de desorden por parte de quienes ahí laboran y de la ausencia de la autoridad municipal que no aplica los reglamentos para el adecuado funcionamiento.

La situación afecta a los comerciantes establecidos y a quienes realizan labores de atención al turismo, así como a quienes se dedican a la venta de artesanías y alimentos preparados.

Igual ocurre con los miles de turistas que por estos días lo visitan, quienes son abordados por todo tipo de vendedores y prestadores de servicios, que los incomodan y ocasionan que la vista al lugar no sea una buena experiencia del todo.

Este medio realizó un recorrido por la zona, donde en un espacio pequeño se ubican decenas de comercios, servicios de guías, artesanos, vendedores de alimentos preparados, narradores, entre otros.

Pese a la presencia de decenas de autos particulares y que unas de las oficinas de la policía vial se ubican en las cercanías, no hay quien ordene el tráfico de vehículos ni tampoco haga cumplir con el uso adecuado, a quienes buscan un lugar de estacionamiento.

También abundan decenas guías de turistas y promotores que entre gritos y constantes confrontaciones buscan ofrecer sus servicios al turismo que llega, con la ilusión de conocer la vista panorámica de la ciudad, desde este punto, uno de los más altos de Guanajuato.

“Hay mucho relajo y más los fines de semana que llega la gente porque todos se amontonan y todos quieren vender”, dijo Víctor Martínez, operador de una empresa de transporte de turistas.

Los turistas que llegan hasta el lugar, de inmediato son abordados por vendedores, artesanos, guías y demás que ofrecen sus productos, en medio de un desorden que afecta el interés de los visitantes por conocer el lugar.

“El lugar está muy bonito, la vista de la ciudad y los alrededores es espectacular, pero hay muchas personas que ofrecen todo tipo de cosas y no te dejan disfrutar como debe ser”, afirmó Sergio Lozano, un visitante del Estado de México.

Para los visitantes es importante que haya mayor presencia de las autoridades en el lugar, pues a lo largo del día es muy escasa la presencia de policías o agentes de vialidad.

Incluso, los mismos guías que ahí laboran reconocieron que hace falta orden, en especial los fines de semana, que es cuando llega una mayor cantidad de turistas que tienen que sortear a todos ellos.

ESCRIBE UN COMENTARIO