El Parque La Sardaneta empezó como un lugar que mejoraría la condición de vecinos y visitantes al Zoológico y el Parque Metropolitano, pero con el paso del tiempo se transformó no sólo en un lugar desolado y un foco de delincuencia sino un lugar donde los vándalos se dedican a “desmantelar” todo el metal que tienen a la vista y pueden revender.
El parque se inauguró a finales de octubre de 2015, por el entonces gobernador Miguel Márquez Márquez. Hoy en día, los 4.4 kilómetros y la inversión de 194 millones de pesos han visto muy mala cara, pues las plazas de convivencia lucen maltratadas.
Uno de los muchos problemas de La Sardaneta es que los delincuentes salen durante la noche y se roban todo lo que puedan revender como chatarra: los barandales, los aparatos para hacer ejercicio, las estructuras de las canchas de basquetbol, etcétera. Por lo general saben evadir a la policía.
En tan sólo 4 años, lo que aparentaba ser un parque emblema de la administración de aquel entonces, se transformó en un lugar olvidado y en decadencia. Para gente como Petra Cortés, quien vive en la zona y camina por el parque a diario, aunque vive en la colonia Nuevo León, la situación es lamentable: “pareciera que a mucha gente de aquí no le gusta la vida digna”.
María Mónica, quien también vive por la zona, señala que llegó hace más de 30 años a vivir y a los vecinos de La Sardaneta les duró muy poco el gusto de tener un parque “bonito”. Fue en cuestión de meses que los vándalos asediaron el lugar.
Gregorio Sánchez, quien también radica en la colonia Nuevo León, recuerda cuando La Sardaneta fue recién inaugurada, hoy tan sólo un fantasma de lo que llegó a ser.
“Tenía bancas, tenía muchos barandales. No estaba todo pintarrajeado. Había aparatos para hacer ejercicio. Había rejillas. Hoy en día todo está maltratado y desmantelado”, afirma.
[responsivevoice_button voice=»Spanish Latin American Female» buttontext=»Escucha Esta Nota»]
