
Al respecto, José Francisco Gómez Pérez, explica que en su local, ubicado en la sala B-2 del Poliforum, señala que ha ofrecido ropa de Mitla, como es el caso de las guayaberas, que aunque son originarias de Mérida, se muestran también en su tierra. Asimismo, todas las prendas están hechas a mano cien por ciento, y son trajes auténticos.
“Somos descendientes de zapotecas, este es nuestro primer año en la feria. Hasta ahora las ventas han estado tranquilas, pero esperemos que poco a poco vayan saliendo, toda nuestra ropa es bordada a mano”, dice Francisco.
Los ponchos que ofrecen, al ser cien por ciento artesanales, toman hasta 3 días en realizarse.