El Heraldo de León, y varios de sus fotoreporteros, son ejemplos en vida de la evolución que han experimentado los profesionales de la lente.
La evolución de la fotografía ha sido plasmada a través de los años en las páginas y ahora hasta en contenido para las redes de esta casa editorial pero dicha evolución tiene una anécdota en la que se involucran 2 expresidentes, uno de México y otro de Estados Unidos y el ímpetu de nuestra actual jefa de Fotografía, Connie Cuevas.
Esta historia se remonta a febrero del 2001 cuando George W. Bush visitó el rancho de San Cristóbal en San Francisco del Rincón para una reunión con el entonces presidente de México Vicente Fox.
Connie recuerda este hecho como trascendental para que en el Heraldo dieran el paso al mundo digital y quedara atrás la fotografía análoga pues ella desde los 90 empezaba a escuchar sobre lo que sería ‘la nueva era digital’.
Debido de una excelente cobertura periodística de la visita del presidente de Estados Unidos a San Cristóbal, el director del periódico, Lic. León Mauricio Bercún ofreció un desayuno para todo el equipo.
Previamente , Connie les había pedido a sus compañeros que pudieran tomar imágenes de los equipos y cámaras que prensa nacional e internacional ya utilizaba, muchas de esas cámaras, ya eran digitales.
Aprovechando la reunión con el director del periódico, Connie le propuso la necesidad de actualizar los equipos fotográficos para continuar a la vanguardia a lo que el director le tomó la palabra y en uno de sus viajes a Estados Unidos le dio la razón.
El inicio de la transición de esta era digital no solo se trató de un cambio de equipo sino también de mentalidad y capacitaciones en todo el personal de El Heraldo.
Connie recuerda que tuvo que hacer una pausa profesional después de esa reunión por lo cual ya no le tocó estrenar la primera cámara profesional digital pero una vez a su regresó al Heraldo la era análoga ya había quedado atrás.
Fue aproximadamente en el 2005 cuando el cuarto de magia en donde se revelaban todas las imágenes dejó de usarse completamente y los químicos, fijadores y demás procesos que se hacían se transformaron y se condensaron en el equipo fotográfico y su respectiva memoria.
Connie narra que incluso las primeras cámaras tenían muy poca capacidad de almacenaje pues las imágenes se guardaban al interior de un disco.
Además socialmente también hubo toda una transformación pues Connie recuerda que tenía que trabajar doble porque las personas no creían en las fotografías digitales por lo que tomaba fotos con ambas cámaras (digital y análoga).
Hoy el Heraldo sigue innovando y con la implementación de drones, cámaras 360 y demás herramientas continua más que vigente y listo para otros 67 años más de vida, al servicio de Guanajuato.
