
La desaparición de la adolescente se reportó a las 20:00 horas del sábado 3 de julio, según testimonio de su familia. Al día siguiente se lanzó la Alerta Ámber, mientras que ese mismo día fue encontrada muerta, en calidad de desconocida.
Sus padres fueron informados de lo ocurrido hasta el martes y el miércoles, de acuerdo a la Fiscalía, la identificaron legalmente.
LLEVABA OTRAS ROPAS PUESTAS
El 4 de julio las autoridades de Celaya fueron avisadas de que a la orilla del camino de terracería que va de la comunidad de San José de Mendoza a la de Tenería del Santuario, se había encontrado un cadáver femenino con huellas de violencia, un corte profundo en el cuello e impactos de bala en la nuca.
Pero como sus vestimentas no coincidían con las que la familia de la niña la había descrito, fue hasta dos días después que se realizó la identificación legal del cuerpo. Al momento del reconocimiento sus consanguíneos hicieron notar que ella llevaba puestas ropas que no eran suyas.
Los restos fueron formalmente entregados ayer a las 8:00 de la mañana para permitir a sus deudos llevar un velorio y un sepulcro adecuados, momentos que los familiares aprovecharon para exigir justicia para la joven y castigo ejemplar para los responsables, a través de los medios de comunicación.