
Laura Hermosillo Espinoza, presidenta de la Asociación Guanajuatense de Guarderías y Preescolares, dio a conocer que al parecer se tiene armada una campaña de desprestigio, a través de las redes sociales, en contra de instituciones privadas que ofrecen el servicio de guardería lo que no tiene una justificación ni apego a la verdad.
“Las publicaciones, supuestamente, exhiben presuntas negligencias que ni siquiera han sido denunciadas de manera formal”, señaló la dirigente quien compartió además que hay grupos en Facebook que son para generar recomendaciones de guarderías y estancias infantiles y de los cuales algunas usuarias se valen para “quemar” a alguna institución sin aportar pruebas.
“En una guardería de zona norte se dio el caso, en enero, de una mamá que publicó que no la recomendaba. Curiosamente a los hijos de esa señora los tuve yo y se fueron por adeudo. Ahora, de esta nueva guardería, se vuelve a ir por negarse a pagar las colegiaturas y entonces hizo publicaciones con las que empezó a sumar personas en contra”, recalcó.
Mencionó que muchas de esas opiniones en contra son de perfiles falsos, recién abiertos, sin foto y con el perfil restringido por lo que se valen del anonimato para atacar al centro escolar que les plazca.
“Por parte de la red de guarderías estamos en ese grupo; ahí se compartió un comentario donde supuestamente en una guardería, a la que señalan de maltrato. La mamá que afirma que fue a pedir informes, señala que se quedaron 10 minutos afuera y que escucharon como una maestra le estaba gritando a una niña que lloraba a la que luego, le tapó la boca. Esto es poco creíble”, ejemplificó Laura Hermosillo.
Destacó que cualquier pater familia puede publicar cosas, buenas o malas, de las instituciones donde tienen a los niños, en tanto que la escuela por ética y cuidando la privacidad de datos, no pueden hacer lo mismo.
Dijo que una de las mamás presentó una denuncia ante la Profeco, misma que no procedió. “La denuncia fue porque presumían de que no recibían facturas, pero las guarderías estamos en regla y facturamos el servicio, porque así nos lo pide DIF. Para funcionar debemos estar dadas de alta”, afirmó.
Compartió que el hecho de que se suban fotos y datos de las instituciones a las que se supone que se están denunciando, pone en riesgo los datos de los propietarios de las mismas.
«También nos ponen en riesgo a nosotras, porque muchas veces, algunas de las estancias son asociaciones civiles y no se sabe quién es la dueña, por estrategia. Nosotros mencionamos que hay otros dueños porque, de hecho, hemos recibido intentos de extorsión de una lada de la Ciudad de México diciendo que nos hablan de la Secretaría de Finanzas”, compartió.
Reiteró que el ventilar en redes sociales datos personales de directoras o instituciones ponen en riesgo no sólo a los que las encabezan sino a los propios niños.



