Además de la violencia desmedida que se vive a diario en Guanajuato, hay otros indicadores que reflejan la falta de sensibilidad del gobierno de Miguel Márquez Márquez: el estado es el segundo lugar nacional con más niñas víctimas de corrupción de menores.
Este dato fue dado a conocer en estos días por medios locales, utilizando como fuente al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; según esta dependencia, en los cinco primeros meses del año se han contabilizado en Guanajuato 50 niñas víctimas de este delito: son 1.61 víctimas por cada 100 mil mujeres.
Por si fuera poco, el estado también ocupa el segundo lugar en niñas víctimas de tráfico de menores: son dos casos y seis en todo el país; visto así pudiera parecer poca cosa, pero el estado debe trabajar para que no haya uno solo.
También somos segundo lugar en lesiones dolosas con 2 mil 443 casos, mientras que en feminicidios ocupamos el quinto lugar: se registran 4.26 casos por cada 100 mil mujeres.
Las familias, esas que tanto dice proteger el gobernador, tampoco están seguras: sufren violencia dentro y fuera de sus casas. Somos primer lugar en violencia familiar, con 28 mil 210 reportes al sistema de emergencias 911.
Por supuesto que Miguel Márquez no nos informa de esto. Para él todo es color de rosa: si por negligentes el gobierno panista en León pierde un estadio, no importa, el gobernador tiene la chequera de los guanajuatenses y con ese dinero -el nuestro- puede tranquilamente despilfarrar 280 millones de pesos para comprar un terreno que será pagado por poderosos empresarios del futbol… ¡pero a plazos! ¿Alguien más puede beneficiarse de estos créditos? Claro que no.
Si los guanajuatenses no están seguros en este estado, menos las mujeres. Es triste decirlo, pero al gobernador no le importan estas cosas. Su prioridad, ya vimos, es que se hable bien de su gobierno, aunque los terrenos que regala para atraer inversiones terminen inundados. Total, él ya se va.



