
La artesana Rosalina Dorantes, cuyo stand se encuentra en la zona de Parque Explora de la actual Feria de León, comienza a trabajar desde temprano, tejiendo de manera constante hasta darle forma a hermosas manualidades como tortilleros. Con sus hábiles manos reproduce varios artículos que ofrece a los visitantes del recinto.
La artesana cuenta el origen de su producto:
“Lo que ofrezco son ocoxal. Es el trabajo hecho a mano, es fibra hecha de la hoja del pino. Allá le decimos ocote. Allá encontramos mucho. Este es mi primer año en la Feria de León, y me han tratado muy bien, estoy muy a gusto”, dice.
Todo empezó cuando Rosalía quiso aprender a hacer las artesanías. Comenzó acercándose a sus compañeras, dándose una idea de cómo las piezas iban tomando forma poco a poco. Como en todo trabajo, al inicio no le salía bien, pero con el paso del tiempo dominó la técnica, y ahora lo hace con rapidez y maestría.
“Poco a poco fuimos aprendiendo. Cuando empezamos a hacer las paneras. Luego aprendí a medirlo y a venderlo. Poco a poco le fui haciendo. Se tiene que lavar para que se vea bonito, todo tiene su arte. Nosotros así lo trabajamos. La fibra de los pinos la vamos recogiendo y juntando, pero hay días en que no nos da tiempo. Eso sí: da mucho trabajo juntarlo. Luego de lavarlo lo secamos, para que no quede blandito. Ya que está macizo queda listo”.
Esta artesanía, única de Michoacán, está en la Feria de León.