El día de hoy, me mueve la inquietud del amor que siento por el futbol que tantos años practiqué, y además como aficionado al equipo de mis amores, “los panzas verdes de León”, “los esmeraldas de León” o “la fiera”, como usted guste llamarlo.
Breve historia del equipo: El León cuenta con 7 estrellas en su escudo, que significan los campeonatos de liga que ha obtenido; 4 obtenidos por la vieja guardia, que incluye a los Battaglia, la Tota Carbajal y Di Florio, entre otros. Después vino un campeonato obtenido por uno de los mejores entrenadores que ha dado México, como es José Manuel Vucetich, liderado por los astros brasileños Milton Queiroz “Tita” y Marquinho, en los 90´s, y en la última era, dos estrellas con el entrenador Gustavo Matosas. La lista de jugadores es interminable, para nombrarlos a todos no me alcanzaría el espacio en esta columna, pero sí quisiera rendirle homenaje a uno de los jugadores más finos que ha tenido el equipo, como lo es, Luis “El Chino Estrada” que acaba de tener su deceso.
La historia la conoce más cada uno de los aficionados, porque sin duda alguna, cada generación tiene sus propios ídolos, porque al final, éstos son los que han dejado el sudor y han tenido el amor a la camiseta; sin embargo, quienes manejan las políticas y el destino del León son los hombres de los pantalones largos.
Lamentablemente, no todo han sido glorias, recordemos que ha descendido 2 veces a la 2ª. División, actualmente liga de ascenso, siendo en el torneo 1987-88, y en el 2000 su descenso, y permaneciendo ahí 10 años, en los cuales los aficionados tuvieron que sufrir una sequía de buenos resultados. En esos tiempos, aparecen los nombres de los hermanos Ramón y Eliseo Márquez; de Roberto Zermeño; de Valente Aguirre, y al final de cuentas, el equipo de León logra su tan anhelado ascenso.
Como es de todos conocido, el estadio Nou Camp atraviesa en estos momentos por toda una gran problemática que abre un nuevo escenario en el futuro de esta gran ciudad, la construcción de un nuevo Estadio, noticia que han dado a conocer nuestras autoridades estatales, el cual es un tema de grandes dimensiones, porque debemos tomar en consideración que en estos momentos quien es dueño del equipo es el Grupo Pachuca, el cual tiene en su haber ser exitoso en la administración, fomento y formación, así como venta de jugadores forjados desde una universidad de futbol de Pachuca desde el año 2001. Es momento de que se nos explique a todos los aficionados ¿qué fue lo que sucedió con el campo de prácticas del equipo León y sus terrenos aledaños? en donde ahora están construidos hoteles y otro tipo de instalaciones. No pasa desapercibido que hoy por hoy, el equipo paga por renta mensual 110 mil pesos mensuales, pero es conocido que las autoridades municipales, al parecer, no reciben este dinero en numerario, sino que es a través de especie, por lo que se cree que hay convenios en donde los jugadores se presentan en diversos medios de comunicación a través de spots promocionales, programas o espectaculares, promoviendo el No consumo a las drogas por parte de los niños y jóvenes. Lo cual es una buena obra social, pero si entendemos que al ser una obra social que no conlleva lucro, hay una incongruencia de que el equipo León pague su renta por medio de este servicio, y el municipio en vez de verse beneficiado con este pago, lo desaproveche de esta forma porque no están anunciando una marca de calzado, de playeras, de rastrillos, etc. sino es una promoción social; por lo que el municipio de León deberá de ser muy puntual en este tipo de intercambio comercial.
Ahora bien, el asunto del estadio León ha tenido un proceso de litigio de muchos años, el cual ha dejado un mal sabor de boca a los aficionados, pero si ahora se ha anunciado la nueva construcción de un nuevo estadio, debemos asegurarnos que no se repita esta amarga experiencia, y para ello habrá que poner en la mesa cuál va a ser la participación económica que tendrá el Gobierno del estado y la alcaldía de esta Ciudad de León. Toda vez, que aunque me duela decirlo, el futbol se ha convertido en uno de los negocios más rentables en nuestro país, en Latinoamérica y en todo el mundo. Para constatar lo anterior, voy a citar un reportaje de Hugo Salvatierra que se publicó por la Revista Forbes, en donde dijo que al año “el Pachuca invierte 100 mdp en formación de 200 niños y jóvenes que integran divisiones inferiores desde los 9 hasta las 20 años, que incluye alimentación, educación desde primaria hasta posgrado (sic), pero el asunto no es sólo la formación sino la venta de jugadores”, y cita este reportero el caso del futbolista Héctor Herrera, quien destacó tanto en el Club Pachuca que en el 2013 fue vendido en 11.6 mde (equivalente a 236 mdp) al equipo Porto de la liga portuguesa, e inclusive el grupo Pachuca conservó el 20% de los derechos, según Hugo Salvatierra. También menciona en ese artículo la posible venta de Hirving “El chucky” Lozano al histórico equipo inlgés, Manchester United, en más de 20 mde (equivalente a 412 mdp) y que finalmente fue vendido al conjunto holandés del PSV Eindhoven, también en 18 millones de dólares los derechos de transmisión del grupo Pachuca.
Por último, este grupo es dueño de 6 equipos más, en donde se incluye al León, y el 30% de las acciones le pertenecen al Grupo Carso, de Carlos Slim.
La lectura que nos dan los acontecimientos de la pérdida de nuestro estadio es que el futbol profesional es un negocio; por consiguiente, el Gobernador Miguel Márquez debe de cuidar hasta el último peso que tenga que ver con una inversión del Estado que bien podría desviarse para otros rubros, como son: construcción y mantenimiento de hospitales, red pluvial de drenajes en el campo, pavimentación en calles donde no lo hay, alumbrado público en los cinturones marginados de la ciudad y en infraestructura deportiva en donde puedan asistir los niños y jóvenes de forma gratuita y dejarle, finalmente, a los empresarios que continúen con uno de los negocios más lucrativos que ha resultado en la historia del deporte, el futbol guanajuatense.
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