
“Un periódico no necesita presentación, en el momento mismo que llega a las manos, dice lo que es y cómo es”, versa una estrofa del primer editorial avalado por don Mauricio en aquel ejemplar 1, año 1.
Con este mensaje, su línea editorial quedó plasmada desde sus primeras líneas de pensamiento: “Ni serviles mayordomos obedientes a la voz de un interés oculto, ni ensoberbecidos déspotas que utilizan la letra impresa como látigo para flagelar. Nada más y nada menos que colaboradores en el progreso del estado, aportando diariamente, como tantos otros lo hacen en el anonimato de su trabajo, un grano de arena a la tarea de la prosperidad común”.
“Una voz que deseamos clara, limpia. Pero eso sí, una voz independiente. Nada de ecos, nada de murmullos. Una voz que al resonar en la cuna de la libertad sea digna de la voz suprema que nos dio Patria en Dolores: Es decir, una voz de absoluta independencia”.
Un pensamiento crítico que trasciende en el liderazgo generacional de El Heraldo de León a través de su director general, León Mauricio Bercún López y su director corporativo, Mauricio Andoni Bercún Marín.
El Heraldo un pensamiento crítico, inquebrantable.