Los despidos de docentes en las estancias infantiles ante la falta de recursos federales, ha orillado a éstas a buscar trabajo de operadoras de Uber o de cocineras.
La directora de la estancia infantil, Mi Pequeña Gaby, Lourdes Oliva, dijo que por ahora 17 estancias en León han cerrado por la falta de recursos económicos.
Indicó que en las que operan aun se ha reducido el número de niños hasta en un 60%.
“Ya despedí a tres maestras y me quedé con una, y yo. Lo que se debe entender es, que esto no es un negocio, la mayoría de las directoras que hacemos esta labor, lo hacemos porque nos gusta, por vocación”, manifestó.
Dijo que en el caso de Mi Pequeña Gaby, de los 35 niños que acudían, ahora sólo son 12 los que han asistido ante la falta de recurso que tienen los padres de familia para el pago.
“Los padres de familia no cuentan con el dinero para pagar los cuidados de sus hijos”, apuntó.
RIESGO CON LOS ABUELOS
La directora manifestó que hace unos días se dio un caso de un niño que estuvo a punto de morir de un paro cardíaco, porque la abuela no sabía qué hacer.
Al respecto la directora resaltó la capacitación médica que tienen las educadoras, y que los abuelos no cuentan con estos conocimientos, por lo que existen riesgos.
“Me hablaron, oiga maestra qué hacemos, la niña está morada, está desvanecida, ¿qué hacemos? Lo que había pasado es que un tío por accidente le presionó un pulmón, y a la menor comenzó a faltarle el aire”, puntualizó.
“Hay riesgo importante. Se está dejando morir a los niños, orillándolos a que los descuiden”, apuntó.
Dijo que aún mantienen la esperanza de que se reconsidere regresarles el recurso a las instancias infantiles.
La directora dijo que por ahora son de 17 a 19 las estancias que han cerrado en la ciudad, porque se quedaron sin recursos para operar.
Aseguró que esto no es un negocio, y quienes tienen las estancias lo hacen por verdadera vocación.
