
Los Bravos de León culminaron su temporada en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) en su edición número 100, donde si bien se mantuvo la ilusión de pelear por un Playoff, de a poco se fue apagando por diversas circunstancias.
La novena leonesa culminó en el octavo lugar de la zona Sur con un récord de 40-50, siendo una de las mejores desde su regreso al circuito de verano, como local logró una foja de 24-22, estableciéndose como la segunda mejor, luego de lo realizado en la 2019 con 26-33.
En el departamento de cuadrangulares lograron una nueva marca con 144 realizadas, superando lo hecho en el 2019 con 129; sin embargo, esto fue insuficiente para lograrse meter entre los seis mejores de su zona.
Una de las constantes en este 2025 para los Bravos de León fue el departamento de picheo donde si bien tuvieron un punto positivo en que Lázaro Blanco formara parte de este a partir de la llegada de Miguel Tejada, donde 19 lanzadores gran parte de ellos extranjeros estuvieron con la franela leonesa y algunos como Adam Wolf, que inauguró la campaña, decayó en su nivel y dio paso a su posterior salida; casos como el de Lisalverto Bonilla que venía con antecedentes de Grandes Ligas pero que en suelo leonés no pudo replicar lo vivido en la gran carpa.
COMPLICADO DEBUT DE TEJADA
Miguel Tejada llegó como parte del cuerpo técnico de Matías Carrillo pero ante la salida de este fue nombrado como manager de la tropa cuerera, teniendo momentos importantes como aquella barrida ante los Leones de Yucatán en casa, algo que nunca había ocurrido desde su regreso, pero que posteriormente al juego de estrellas series como ante Conspiradores de Querétaro, Piratas de Campeche y El Águila de Veracruz fueron el factor para que este equipo no consiguiera más triunfos que con haber rescatado un par de victorias en estas tres series se podría haber vivido una segunda postemporada.