No siempre la calle Madero ha sido un lugar fuera de control, como lo publicó la edición de este medio informativo la semana pasada. En su momento fue la calle más importante de León, un lugar donde se congregaban las mejores familias. Con el paso de los años se transformó en un inmenso bar. Esta es su historia.
Actualmente, hay cientos de antros, bares y restaurantes en la calle Madero. La zona está repleta de bullicio que no cesa hasta la madrugada, y el constante ruido ha molestado a varios vecinos. Lo cierto es que las cosas no siempre fueron así, pese a que esta calle ha existido, prácticamente, desde que se fundó León.
Pasó de ser una Calle Real (que era como se les llamaba en el siglo XIX a las principales calles que interconectaban a las ciudades) a ser una serie de reales desmanes.
En el Archivo Histórico Municipal de la Ciudad se puede confirmar cómo ha ido creciendo la Madero. Desde la fundación de la ciudad se trazó la Madero. Llegaba hasta la Plaza Principal. Era la que comunicaba a la Capital del Calzado con el resto de Guanajuato.
ACCESO PRINCIPAL
La Madero fue el acceso principal en León desde el siglo XVI, en tiempos de la fundación. Primero fue conocida como “Sol Divino”, desde el siglo XVIII hasta principios del siglo XIX, cuando se cambió el nombre a “Calle Real de Guanajuato”.
En 1916 cambió nuevamente su nombre a Calle Madero, por influencia de los héroes de Independencia. Posteriormente, a inicios del siglo XX, incluso por la calle había camellones.
La importancia de la Madero como lugar de comercios y servicios la ha caracterizado desde sus inicios. Ha sido escenario de cafés, restaurantes, posadas, antros, bares, cenadurías… a lo largo de la historia de León y del país, desde tiempos coloniales, porfiristas o contemporáneos. De hecho, el nombre de “Calle Real” se debió a que era una conexión importante con la capital.
