
Llegó el día de sacar las lechugas, rábanos, salsa de pico de gallo, aros de cebolla, guacamole, y mayonesa; trabajar al doble de lo normal, contratar a más personal y “echarle ganas”.
Llueve, truene o relampaguee, los tacos, hamburguesas, quesadillas, de camarón y filete de “Melquias”, son esperados por sus fieles comensales que año por año hacen filas para saborear su menú cuaresmal.
Ubicados en el corazón del barrio del Coecillo, exactamente en la calle Monterrey, a unos pasos de la parroquia, se han convertido en toda una tradición en esta cuaresma.
Atendido por José Hernández, hijo del fundador. Decidió seguir con el negocio que dejó su padre desde hace 40 años, los viernes de cuaresma única y exclusivamente vender camarón y filete.
“Para nosotros esta fecha es empezar desde muy temprano y terminar muy tarde. Es muy laborioso por las cantidades que se preparan”.
Para sacar el trabajo en esta temporada debe contratar a tres personas más. Una plantilla de 12 personas, son las que atienden hasta que el último cliente se retire.
Ser de los tacos más recomendados de cuaresma, asegura que es gracias a sus clientes que les gusta su sazón, pues secreto no tienen, simplemente decidieron que sus preparación debería de ser capeados al momento.
Como todos los negocios en este año pandémico, se tuvo que acoplar a una diferente manera de vender y atender, pero el mismo sabor y atención. No pueden estar más de 10 personas, prohibidas las mesas, y quienes gusten pueden comer desde sus automóviles.
“Espero que nos vaya bien, tratar que la gente venga y tenga la confianza en que seguimos todos los protocolos de sanidad que nos recomienda el gobierno”.
Aunque la mayoría de sus clientes son de León, con el paso de los años, foráneos de Guanajuato, Lagos de Moreno y Ciudad de México, que viajan para probar sus tacos.
“Agradecer a la gente que nos viene a visitar y prueba los tacos, que nos siga recomendando”.