
José Díaz Martínez es quien se encarga de ensamblar la montaña rusa que se encuentra entre los límites de las instalaciones de la feria y Parque Explora, y se conoce como “Wild Mouse” (“Ratón Salvaje”) un recorrido que dura alrededor de tres minutos y lleva, a velocidad estrepitosa, a los visitantes de la feria entre curvas y vías en un carrito. Lo que resulta un recorrido rapidísimo, toma muchas horas de trabajo para poderse montar y subir de manera correcta.
Además de un estilo de vida único el que tiene José y sus compañeros de trabajo, el de viajar por toda la república a lugares como Cancún, Mérida, o León, durante una feria pueden estar en la playa, en un desierto o en una urbe.
“¿A dónde vamos? No sabemos ahorita. Pero venimos de Los Reyes, Michoacán”, dice el joven José.
“Es muy padre, conoces un buen de lugares, de gente y de tradiciones. Yo he ido además de Cancún y Mérida, a Durango, Torreón, Veracruz, Michoacán o León” dice Brandon Urrutia, quien trabaja junto con José en la feria.
“Yo soy el que ensambla las vías. En sí, soy siempre el que está arriba. Somos cinco personas: el que opera la grúa, el encargado que se responsabiliza de todo, y otros tres”, cuenta José, quien comenzó a dedicarse desde joven al negocio de la feria “Nos empezó a gustar todo esto. Empezamos como chalanes, en otros juegos, como en todo”.
Para ensamblar al “Ratón Salvaje” son cinco plataformas, lo que significa una enorme responsabilidad.
“Lo que la gente a lo mejor no sabe, es todo el esfuerzo y las desveladas que se tienen que enfrentar: estar al rayo del sol y los machucones… estar en lo más alto de la montaña rusa”, dice José.