
Las prendas se van creando después de comprar la lana y hacer los hilos. Posteriormente, la llevan a los telares y les van dando forma. Es solo cuestión de tiempo para que queden hechas las piezas y sean ofrecidas ante los clientes de Guanajuato y todo el mundo.
Dependiendo la prenda hay cuatro calibres, de cuatro cabos, dos cabos, tres cabos y cabo y medio. Sobre eso se van haciendo prendas finas o prendas más gruesas.
“La ropa de lana es la artesanía típica de mi pueblo. Quien vaya va a encontrar a varios colegas haciendo esto. Yo lo que hago es venirlo a ofrecer. Las prendas que hago yo ya no pican y durarán toda la vida, los precios son variables: desde 800 a 6 mil pesos”.