El maíz criollo en la era de la Cuarta Transformación inició una batalla en contra del maíz transgénico que es importado de Estados Unidos.

Los productores nacionales apuestan por el crecimiento de la industria nacional a base del maíz transgénico, pues es más grande y se reproduce más rápido y a menor costo que el criollo mexicano que eternamente hemos consumido en las tortillas.

En Estados Unidos hay científicos que señalan que el transgénico genera enfermedades a la larga en la población, sobre todo en los mexicanos que basan su dieta en consumir la tortilla tres veces al día.

El uso de transgénicos para muchos científicos está alterado genéticamente y cada vez se usan insecticidas más dañinos al ser humano, pero permiten que se desarrolle el maíz y asegura más alimentos para la población a precios accesibles.

El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió en su campaña que promovería la  autosuficiencia alimentaria con el apoyo al maíz criollo y que lucharía en contra del maíz transgénico.

El gobierno de izquierda buscará incrementar la producción nacional apoyando a los productores nacionales con tecnología tradicional para eliminar la dependencia de productos extranjeros, además de dividir a la Secretaría de Agricultura (Sagarpa) en cinco regiones con cultivos diferenciados (noroeste, noreste, mesa central, bajío y sur).

El gobierno federal de México considera que el maíz transgénico daña la economía del maíz criollo al no poder competir con sus avances tecnológicos.

Los empresarios mexicanos que ya siembran y venden maíz transgénico se oponen a la Ley Federal para Fomento y Protección del Maíz Nativo, dictamen que se aprobó en el Senado y que es una amenaza para el cultivo de los maíces híbridos.

También te puede interesar:  APORTAN BRASILEÑOS SUS VARIEDADES DE CARNES

Bosco de la Vega Valladolid, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) aseguró que la medida del gobierno federal y del Senado hará retroceder la economía del maíz en México por 80 años.

“Ya se avaló un proyecto de ley en el Senado, que si bien tiene el loable objetivo de proteger al maíz nativo mexicano, también tiene importantes carencias que pueden representar trabas para la producción comercial del principal cultivo que tenemos en el país”, declaró en el Foro Agropecuario realizado en León.

“Esta iniciativa para no permitir el uso del maíz con tecnología y sólo trabajar con maíz criollo, es un gran riesgo, no estaremos de acuerdo nunca, esto nos hace retroceder, el maíz híbrido nos hace competitivos, no hay ningún riesgo, pero no podemos trabajar retrocediendo, pero si esa iniciativa pasa, nos regresan al pasado de México.

Lamentó que se aprobó una iniciativa rápida y no se dialogó con los empresarios del país que también buscan asegurar que se preserven las tradiciones y la biodiversidad, además de garantizar la seguridad alimentaria nacional.

Según los productores nacionales una hectárea sembrada con maíz transgénico puede entregar de 14 a 16 toneladas de maíz, mientras que el maíz criollo no alcanza las 12 toneladas, lo que lo deja fuera del mercado en precio, calidad y utilidades.

ESCRIBE UN COMENTARIO