
Con cerca de 2,000 comerciantes, más de la mitad de ellos mujeres, distribuidos a lo largo de cinco colonias, el emblemático tianguis dominical La Línea de Fuego cumple 111 años de vida.
Más que un mercado donde se encuentra desde ropa retro hasta antigüedades, este espacio representa un legado de lucha económica y arraigo social en el Bajío.
La vida dominical de León está definida por una costumbre fundamental: ir a recorrer el tianguis de La Línea de Fuego, sin duda el más emblemático del séptimo día de la semana.
Este mes de agosto cumple 111 años.
El líder de comerciantes del lugar, Carlos Téllez, habla a detalle, en entrevista para Kuali Noticias, lo que implica la Línea de Fuego para la cultura popular leonesa y por supuesto, para la historia del municipio.
El líder de comercianteS señala que “lo bonito del tianguis Línea de Fuego es que encuentras de todo, hay una diversidad de productos incontables e inimaginables. Juguetes, videojuegos retro, ropa de paca, comida, cacahuates y almendras garapiñadas, útiles escolares, muñecos funkos, ropa de góticos, patinetas, etcétera.
Carlos Téllez heredó el cargo de su padre, Chuy. Hoy en día, está consolidado y sigue adelante en uno de los negocios más importantes del Bajío. Al respecto, aclara:
El nombre «Línea de Fuego» proviene de las secuelas de las batallas de la Revolución Mexicana entre Álvaro Obregón y Pancho Villa (Batalla del Bajío). Los pobladores acudían a la zona divisoria de combate a recoger pertrechos, ropa, herramientas y armamento abandonado, refiriéndose al sitio como la «línea de fuego».
El tianguis ha crecido, vendiendo artículos novedosos difíciles de conseguir a una oferta diversa adaptada a coleccionistas con artículos tan variados como ropa, autopartes, juguetes, antigüedades.



