
Fue un 2 de Septiembre del año de 1981 cuando este laboratorio abrió sus puertas (pues anteriormente los 1° de Septiembre eran de asueto por el informe presidencial de la República).
Tan solo para la contención de la pandemia por coronavirus la directora del Laboratorio María del Rosario Sánchez Navarro expuso que con corte al inicio de esta semana se habían procesado en total en este espacio 214 mil pruebas de Covid.
Ella lleva 8 años como directora y expuso que cuando se requirió, todo el personal se volcó al diagnóstico de covid-19 y justo por la actual contingencia una tercera parte del personal se mantuvo resguardado en su hogar por ser adultos mayores y con comorbilidades por lo que se contrataron cerca de 5 químicos más.
El estado el año pasado invirtió cerca de 110 millones de pesos en pruebas covid mientras que la federación también apoyó con una cantidad similar pero en insumos, no en dineros y este año se cuenta con el recurso suficiente para brindar la atención. Una prueba cuesta alrededor de 1 mil 700 pesos.
El año pasado se detectaron cerca de 25 contagios entre personal del laboratorio e incluso un deceso y este año en lo que va de la tercera ola desde el pasado mes de julio sólo se han reportado 5 nuevos casos.
Ayer en un evento conmemorativo que se llevó a cabo en las instalaciones de este laboratorio ubicado en la calle Beta de la Colonia Industrial Delta a unos metros de la intersección ente el boulevard Aeropuerto y Delta se entregó reconocimiento a cerca de 5 trabajadores que han vivido y laborado en este espacio los últimos 40 años de su vida y que son parte de la historia del Laboratorio.
En el evento el Químico Enrique Javier Santiago García con 40 años de servicio recordó que un día 2 de septiembre del 81 era miércoles y al llegar encontraron los pasillos llenos de caja, un laboratorio sin material, sin métodos de pruebas.
En ese entonces el promedio de edad de los que llegaron era de 25 años muchos recién egresados de la escuela y no había nada alrededor, no había dónde comprar un refresco, nada; todo este espacio iba a ser la armadora de Mercedes Benz que se frustró.
El Bulevar Aeropuerto era carretera, se subíamos al camión suburbano, llovía y todo era fangoso, la trabajadoras llegaban con sus zapatillas en la mano pero llenas hasta el tobillo de lodo.
No teníamos agua corriente ni teléfono, e iban hasta el centro para hablar a la ciudad de México y con todo y esas carencias poco a poco comenzaron a ganarse el prestigio de la región pues gracias al programa de pozos que diseñaron para Sapal se dieron cuenta que había cromo hexavalente en el agua y por eso se mudaron la tenerías del barrio arriba a las afueras de la ciudad.
Este fue el inicio del gran trabajo que se realiza en esta laboratorio en donde hoy en día se llevan a cabo diagnósticos de diversas enfermedades; cólera, VIH, clembuterol, pruebas de cáncer y papiloma humano, tuberculosis por PCR, salmonella, sarampión, rubeola, influenza, dengue, Hepatitis C, y ahora Covid.