La libró Diego: AMLO
Esta es la frase con la que cerró su discurso el Presidente López Obrador, a su visita oficial a nuestro estado y concretamente al municipio de León el viernes pasado. El morbo por parte de diferentes medios de comunicación nacional era más que evidente, para ver si continuaba el “circo” en las giras del Presidente en los estados.
Durante toda la semana pasada distintos medios nacionales cuantificaban las rechiflas que se generaban en distintos puntos del país, donde la gente de manera reiterada avergüenza a los gobernadores de las entidades visitadas por López Obrador, llevándose el mandatario federal los vítores y aplausos “espontaneos” de los pobladores que acuden a los mítines del Presidente.
El Presidente jura y perjura que él no tiene nada que ver en esas expresiones ciudadanas libres y que son simplemente manifestaciones populares de la gente que hace sentir con sus rechiflas su disgusto con el mandatario del estado en turno. Periodistas que cubren la fuente de las conferencias matutinas, mostraron al mandatario una circular publicitaria con las siglas de su partido MORENA, invitando a la gente a manifestarse en contra de los gobernadores y aplaudir a AMLO.
Y justamente el viernes, AMLO visitaba dos entidades gobernadas por la oposición política contrario a su partido político MORENA. Por la mañana, estuvo el Presidente de visita en el estado vecino de Aguascalientes, donde según las notas periodísticas el gobernador del estado, acudió a recibir a su invitado al aeropuerto y ya no lo acompaño al ya clásico encuentro con el pueblo, para evitar la muy posible rechifla.
El mandatario hidrocálido invirtió su valioso tiempo en hacer un video para explicar a la población: “que no acudió al mitin, para evitar reclamos y prestarse al juego de grupúsculos que solo quieren divertirse como si la visita del Presidente fuera la llegada de un circo romano a la entidad”. En pocas palabras, el mandatario de Aguascalientes no quiso arriesgarse a correr la misma suerte de sus otros colegas.
Para sorpresa del Presidente, en León no solo no chiflaron al gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, sino que lo aplaudieron a rabiar y los vítores fueron para el de casa, dejándose escuchar tímidas rechiflas para el distinguido visitante presidencial. Pero ahí no quedo todo para AMLO, mucha gente le manifestó su molestia por los cambios que su gobierno ha realizado a diversos programas sociales federales, afectando con sus nuevas prácticas de gestión pública a cientos de guanajuatenses.
Una vez más Guanajuato se muestra inquebrantable ante la fuerza de poder que hoy tiene el Presidente de la República y su inegable popularidad que día a día sigue teniendo el mandatario en todo el país, pero aquí en nuestro estado, las cosas no son como en el resto de la nación. Aquí se respeta su investidura y se reconoce el trabajo coordinado con el gobierno del estado y municipios.
López Obrador, anuncio que volverá en tres o cuatro meses al estado porque “quiere estar cerca del pueblo” y seguramente medirá una vez más su fuerza y popularidad con el gobernador del estado y con los guanajuatenses a ver si en esa próxima visita puede doblar con las ya famosas rechiflas a Diego Sinhue.
Se dice en lo corrillos del poder presidencial que el Presidente no descansará hasta lograr quebrar la fuerza política que históricamente existe en nuestro estado e imponer electoralmente la fuerza de MORENA en Guanajuato vía su nueva forma de gestión pública, en pocas palabras, a base de aplicar recursos federales de distintos programas de gobierno pretende que el pueblo reconozca al Presidente, a su gobierno y a su partido, como los grande benefactores sociales y así buscar que Guanajuato se reconvierta en un bastión más de MORENA.
¿Será?
