La cuaresma de este 2020 será recordada por el mundo como una celebración religiosa seriamente marcada por la emergencia sanitaria derivada de la pandemia del Covid-19 que hasta la fecha ha llegado a 168 naciones del mundo.
En este año, de acuerdo con el calendario gregoriano, que rige en las naciones que profesan la religión católica, la cuaresma 2020 inició el pasado 26 de febrero y está programada que culmine el próximo 12 de abril, pero en medio de diversas suspensiones y cancelaciones de celebraciones y ritos religiosos, como parte de las medidas preventivas por el Coronavirus.
La cuaresma que inicio con toda normalidad el pasado miércoles 26 de febrero, con el rito de la colocación de la ceniza, ha visto alterada por vez primera en muchos años la normalidad a que nos tenía acostumbrados, llegando al extremo de cancelar varias de las celebraciones que le dan vida.
Considerada el máximo acto de culto de la religión católica junto con el nacimiento de Jesucristo, la cuaresma forma parte también de las costumbres y celebraciones de miles de familias, que tienen en ella una forma de unirse y reconciliarse en torno a la figura de Jesucristo.
Las altas jerarquías de la iglesia y autoridades salud acordaron poner fin a estas celebraciones, debido a la presencia del Covid-19, suspendiendo actos como los cuaresmales, la ceremonia donde Jesús es arrestado por los soldados romanos, que coloquialmente se conoce como “Prendimiento”.
También se han suspendido la visita a las Siete Casas, el viacrucis y la pasión de Cristo, y las celebraciones posteriores, como la Procesión del Silencio y el Santo Sepulcro y aunque se van a celebrar, la intención es que ocurran sin la presencia de personas.
Igual se han suspendido y cancelado misas y otros actos de culto que reúnen a una gran cantidad de personas, de común acuerdo con autoridades eclesiásticas, que han colocado la salud de la población, por encima de cualquier dogma o creencia.
De acuerdo con el rector de la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, Rubén de la Cruz Martínez los templos en donde estas actividades se han cancelado son: La Compañía, San Roque, Señor de Villaseca en Cata, Marfil y San Sebastián en la zona centro.
Lo mismo ocurre en poblaciones rurales como Santa Rosa, Santa Ana, la Sauceda, Santa Teresa y otras poblaciones, donde el vía crucis y la pasión de Cristo estaban listos para llevarse a cabo.
A estos eventos acuden unas 60 mil personas, que ahora deberán permanecer en sus hogares y, de ser posible, seguir estas actividades por medio de la televisión y otros medios alternativos.
