Las obras del Malecón del Río de Los Gómez, son más para embellecer la ciudad que funcionales para la movilidad de conductores de carros y ciclistas, expuso el dirigente priista Denny Méndez.
A las “horas pico” se forma un “cuello de botella” por la reducción de los carriles de circulación en el malecón que complica el tránsito los automovilistas y se pone más en riesgo a los ciclistas en la estrecha e infuncional ciclovía, indicó.
Méndez resaltó que el proyecto puede tener bases en un estudio técnico, para justificar las obras, más que para confirmar la factividad de acuerdo al terreno o caracteristicas del suelo, no solo en su dimensión, sino en su consistencia, o si es o no adecuado para la vialidad y carga de automóviles particulares, de transporte urbano y tolvas y hasta trailers.
Más la circulación de los ciclistas que temen pasar por la ciclovía angosta en un complicado tráfico de vehículos a las horas picos, en la mañana, medio día y tarde, refirió.
ASPECTO SOCIAL
Denny Méndez, señaló que las autoridades del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), debió tomar en cuenta el aspecto social, a los ciudadanos, conductores de carros, ciclistas y vecinos, no solamente el aspecto técnico del estudio que realizó para fundamentar las obras del malecón.
El impacto ambiental es otro aspecto más que debió tomar en cuenta el IMPLAN o las autoridades de obra pública, movilidad, no solo la imagen urbana, para que sea integral, porque puede ser muy bella la obra pero resulta infuncional a como sucede en la práctica, resaltó.
“Que bonito quedará la obra con sus anchas banquetas, estrechos carriles, ciclovía encima de la banqueta, pero infuncional, es como tirar presupuesto, desaprovechar los recursos, por no hacer un estudio que de resultados funcionales para la movilidad de conductores de carros, bicicletas y hasta peatones, vamos a ver hasta qué punto llega”, expresó.
Dijo que los ciudadanos por su experiencia práctica diaria se quejan, denuncia y se inconforman por las obras que no son soluciones para la movilidad eficiente en el malecón, porque la autoridad nunca tomó en cuenta opiniones o propuestas de los ciudadanos.
