
Respecto a tan preocupante tema, el biólogo Fernando Araiza, fundador y director del Centro de Estudios Ambientales Alfredo Dugés, señala que es una problemática que cada vez se hace más grande, y que se tiene que solucionar.
“Principalmente, la reforestación de algunas de las calles se da de manera muy acelerada, por el cambio de uso de suelo. Se están convirtiendo en zonas urbanas, y los derribos son a nivel hormiga, pues cuando un negocio se establece, de lo primero que quita son los árboles”, informa el biólogo. “Barren sistemáticamente con los árboles, y eso está pegando muy fuerte y no solamente en zonas comerciales sino en toda la mancha urbana”.
Araiza informa que la situación afecta a toda la mancha urbana, que está creciendo de manera voraz, lo que implica un problema serio, sobre todo en la actualidad, con la cuestión del cambio climático, la falta de agua y de sombra, además que los árboles están muy dañados. “Quitarlos sólo porque estorban a los comercios es algo que no se debe de hacer”.
Araiza realiza un recuento de la deforestación:
“Las áreas protegidas que se conservan son muy pocas. Por ejemplo, en el polígono de Las Joyas está lo que se conoce como el Cerro del Zorrillo, que se ha mantenido, pero a su alrededor está lleno de casas. Para la zona de Gran Jardín, ya es una zona habitacional hasta lo que es Hacienda Arriba y La Patiña. Es necesario poner un alto. Lo mismo ocurre en Duarte: con los libramientos que se hicieron le están dando en la torre a toda la zona. Donde vi que le pegaron muy duro fue al Bulevar Mariano Escobedo, con todos los comercios que se establecieron. León está en crisis severa en lo que se refiere a una reforestación, por eso debemos de incrementar nuestras acciones para que esto trate de remediarse lo más pronto posible, pues nos dará estragos muy fuertes”.