La delincuencia, la inseguridad y el miedo han crecido al parejo de la avenida Constelaciones, que atraviesa gran parte de la colonia Villas de San Juan.
Hace unos días, en esta zona, un policía, tras intentar frustrar un asalto a una tienda de abarrotes, recibió un balazo.
El hecho ocurrió en la calle Alfonso El Capi Montemayor, por la avenida Constelaciones, una de las principales arterias comerciales de Villas de San Juan, que abarca desde bulevar Galeana hasta Bulevar La Luz.
Policía rebasada
El caso no es el único. Muchos comerciantes han sufrido robos, asaltos o casos similares. La Policía, aunque es eficiente, no puede hacer lo necesario, ya que son muy pocos elementos para un polígono que va creciendo constantemente en las orillas de la ciudad.
Jorge Alberto Cruz es vendedor de tacos. Se levanta desde las cinco de la madrugada a preparar su negocio. Conforme amanece, él recibe a sus clientes. Es testigo de muchas situaciones en el bulevar y la colonia, desde las múltiples ocasiones en que han asaltado la farmacia enfrente de su negocio, hasta una ocasión en que cuando llegaba a trabajar solo, contempló como sonaba la alarma de su negocio y la cerradura estaba forzada.
Otros casos, como el de Luz Adriana Álvarez, son optimistas, pues ella tiene en su poder el “Botón de Pánico” que le ha permitido llamar a la Policía, cuando intentaron robar su papelería durante la Semana Santa.
“Un miedo horrible”
Pero no todas las historias tienen un final feliz: el caso de Julio Lezama es otro de tantos. Se dedica a la venta de calzado a domicilio desplazándose en su bicicleta, y en una ocasión le asaltaron con cuchillo en mano, quitándole sus audífonos y su teléfono celular.
“No importa si te asaltan con fierro en mano o con plomo: de todos modos se siente un miedo horrible, y luego un enojo enorme. A fin de cuentas, la reacción es la misma cuando te das cuenta que se van con tu esfuerzo”.
Los policías, por su parte, hacen bien su trabajo, pero con el paso del tiempo los criminales han sabido adaptarse. Los patrulleros realizan constantes rondines encendiendo las luces rojiazules de los vehículos y haciendo sonar las torretas cuando es necesario, pero los pandilleros y delincuentes son más, y saben a qué calles huir.
Crecimiento de pandillas
Las pandillas han crecido en Villas de San Juan, junto con la colonia, que nació a inicios de la década del 2000. Algunos de sus nombres: “Los treces”, “Los oldies”, “Los aztecas”.
Lo cierto es que la situación en Villas de San Juan no es nada nueva. Así queda claro en el documento “Plan maestro de acceso integrales a colonias” que data de tiempos del sexenio de Felipe Calderón, y sobre dicha colonia y su vecina, la San Francisco, apunta:
“En este polígono se entremezclan los asentamientos regulares e irregulares. En el periodo del año 2000 al 2005 la población del polígono registró el incremento más importante de los siete polígonos, ya que se incrementó en un 44.6% ”.
