La mancha urbana de León se extiende hacia el norponiente donde surge una nueva ciudad modernista, entre rascacielos, comercios y servicios.
A partir de la década de los años noventa, con la apertura de Plaza Mayor, el sector alcanzó un desarrollo residencial que se expandió hacia las faldas del Cerro Gordo y en el entorno del Parque Metropolitano.
Hoy, se ha convertido en un detonante de progreso, que se refleja a simple vista con la imagen de edificios, tiendas departamentales, negocios, escuelas y oficinas.
De acuerdo a datos hemerográficos, la entonces Universidad del Bajío fue una de las instituciones pioneras en esa zona citadina a finales de 1967.
Siguieron otros planteles educativos, como el Tecnológico de Monterrey, que influyeron para el desarrollo de la zona.
En la actualidad se construyen “rascacielos” y se detonan proyectos integrales de centros comerciales, oficinas, hotel y otros.
En contexto se alude que, hace un mes, El Heraldo de León consignó el sentir de residentes de ese sector que desaprueban la falta de vialidades para el desfogue vehicular de esa zona.
A la fecha, ninguna autoridad conoce el proyecto de conectar el bulevar Garza Sada hacia el bulevar Morelos, que sería un “respiro” para la movilidad de la zona.
Ayer, vecinos de la zona insistieron en exigir una conectividad acorde al progreso de ese sector de la ciudad, porque consideran que hoy día, el sector está “estrangulado” al depender de la calle Cerro Gordo.
Aunado, las obras de introducción de un colector sanitario que realiza SAPAL sobre el bulevar Clouthier, acrecientan la falta de circulación fluida para el tránsito cotidiano.
Se espera que el Instituto Municipal de Planeación informe sobre los proyectos de desarrollo vial en la zona.
