Conformadas por cientos de familias tradicionales, estas poblaciones típicas y únicas de la provincia mexicana han extraviado su tranquilidad que las caracterizaba para dar paso a una ola de violencia e inseguridad que ha afectado a sus miles de habitantes.
Sólo pasado mes de agosto, 9 personas perdieron la vida en distintos hechos de violencia en poblaciones como Santa Teresa, la Sauceda, el Rodeo, Capulín de Bustos y San José de Llanos.
En estas poblaciones, sus habitantes viven intranquilos y con la constante inquietud de ser víctimas de un delito, en cualquier momento, debido a la poca o escasa vigilancia policíaca que se tienen en estos lugares.
Situadas todas ellas en la zona sur del municipio y a decenas de kilómetros de la cabecera municipal sus habitantes se han acostumbrado a que sus reportes no sean atendidos en tiempo y forma, mientras los delincuentes afectan su tranquilidad.
“Bien seguido se ve gente en la comunidad que no es de aquí. Andan en sus camionetas y coches como vigilando y luego de repente nada más se sabe que ya balearon o mataron a alguien” dijo Pablo Regalado, habitante de Santa Teresa.
En otras poblaciones, como la Sauceda y el Rodeo las personas viven con temor, debido a la constante presencia de grupos de presuntos delincuentes, que se pasean impunemente por las calles luciendo sus armas e intimidando a sus habitantes.
En estas comunidades la gente ha dejado de buscar o llamar a la policía para reportar estos problemas, debido a que no son atendidos en tiempo y forma, por lo que les dan tiempo de escapar a los delincuentes.
“De nada sirve que la gente reporte a la policía los problemas, ya cuando llegan los delincuentes ya se fueron y dejan muertos o heridos así nomás” afirmó Gabriela Gutiérrez de la Sauceda.
Quienes habitan en estas zonas rurales han perdido su tranquilidad y se sienten inseguros en sus mismas calles y espacios públicos en donde siempre han vivido y donde también les han arrancado su paz y tranquilidad.
“Ya está todo muy feo, ya ni se sabe quién va a salir de por ahí y va a matar a alguien. Las autoridades dicen que la gente a la que matan es porque se dedica a ser delincuente y a vender drogas, pero a nosotros nadie nos protege” aseguró Francisca Zarate, residente del Rodeo.
