Guanajuato enfrenta no solo un crecimiento de asesinatos en general, que lo mantienen en primer lugar en el contexto del país, sino además un incremento en el asesinato de sus agentes de policía, entre los que las corporaciones preventivas siguen siendo las que más muertes registran y las estrategias y los protocolos de actuación no han revertido esa situación en los últimos dos años.

En poco más de 60 días transcurridos de este año van por tanto doce muertos, lo que haría un promedio mensual aproximado de seis policías victimados por mes.
Hasta ahora, en 2020, son siete municipios los que tienen registro de policías víctimados por la delincuencia y Celaya tiene la mayor incidencia con tres agentes muertos.
Silao e Irapuato ya vieron asesinados a dos de sus policías y los municipios de León, San Francisco del Rincón, Apaseo el Grande y Yuriria tienen una baja cada uno.
Según las cifras de la organización Causa en Común, en 2018 Guanajuato registró un total de 66 de los 452 homicidios de policías que fueron consumados en el país. Es decir, un 14 por ciento de ellos fueron cometidos en Guanajuato.
Para 2019 hubo un incremento. La misma organización registró un total de 73 asesinatos en Guanajuato; los que al lado de los 446 consumados en todo el país en ese año, representan un 16.36 por ciento.
Por otra parte, hasta el 4 de marzo de este 2020, Guanajuato tiene ya 12 policías asesinados, que frente al total de 90 consumados en el país, representan un 13.18 por ciento de todos ellos, pero faltan diez meses por transcurrir de este año para una evaluación final.
En estos casos, como en los asesinatos en general, las atenciones de asesinos de policías anunciadas por las autoridades siguen siendo pocas y el móvil y circunstancias por caso no son revelados en detalle por las autoridades estatales ni municipales.
[responsivevoice_button voice=»Spanish Latin American Female» buttontext=»Escucha Esta Nota»]