
La forma más fácil de llegar a la Villa Navideña de la colonia Lomas de la Piscina es bajando del paradero Santa Rita. Una vez allí, basta con caminar todo derecho por la calle Virgo. Poco a poco las luces, los adornos y la “buena vibra” navideña se sentirán en el ambiente.
La calle Virgo muestra adornos en todos y cada uno de sus rincones: luces multicolores, un Santa Claus Inflable, un muñeco de nieve, renos; etcétera. Las amas de casa y comerciantes sacan cajas de regalos mientras venden sus productos, y cada día todo tipo de vehículos se detiene para poder admirar el lugar y por supuesto, tomarse selfies.
Todo comenzó hace siete años, cuando uno de los habitantes de la calle, Alejandro Rojas, comenzó a adornar su casa. Esta acción comenzó a crecer, y con el paso del tiempo, fueron otros vecinos quien se sumaron a la costumbre. Hoy en día, el lugar es un ejemplo de luz y color.
María Luisa González, prima de Alejandro, recuerda: “él empezó con foquitos, y luego todos pusimos más. Este año también pusimos piñatas. Cada diciembre vienen los camiones y se detienen a ver todo. Nosotros empezamos a finales de noviembre, y aunque el recibo llega un poco más caro, nosotros nos sentimos muy orgullosos”.
Además, hacen posada y novenarios, celebrando las fiestas como en antaño, manteniendo viva la tradición.
Muchas personas de colonias aledañas conocen la calle como “La Villita”, y otros llegan de distantes puntos de León para poder apreciar el decembrino espectáculo. Es hasta el 6 de enero que los vecinos retiran los adornos, y junto con el Año Nuevo y el Día de Reyes, todo vuelve a la normalidad.
Entre villancicos, luces, esferas, piñatas, renos y figuras inflables, así se vive la Navidad en Lomas de la Piscina.