Miguel Tonatiuh González de Haro, vendedor de libros desde hace 35 años, demuestra, y comparte, su amor y pasión por la lectura; hoy busca adoptar ejemplares para brindarles asilo en su orfanato.
El proyecto, a través de un Centro de Lectura gratuito, se ubica en Guanajuato capital con el objetivo de inculcar en los jóvenes este hábito, puesto que “hemos visto en las escuelas donde vamos a ofrecer nuestro fomento educativo que los muchachos ya no estudian”.
“Incluso, con el internet ya nada más copian, pegan y entregan (las tareas) al maestro”, dijo.
El espacio mide 8 x 16 metros y tiene un acervo de aproximadamente 5 mil libros entre temas de física, novelas, química, contaduría, historia, geografía, economía, mecánica, medicina y otros, “pero nos falta más”.
Las obras son facilitadas a los jóvenes para compartir en el mismo Centro de Lectura, o bien, para llevar a casa.
“Novelas es lo que tenemos más y (lo que) estamos solicitando, porque a los muchachos de secundaria casi siempre les piden que lean una o dos novelas al año, pero ya les están exigiendo una cada tres meses”, comentó Miguel Tonatiuh.
Busca sumar a estas acciones a los habitantes de la entidad, incluidos los silaoenses, por lo que al pedir que “no tiren sus libros que ya no usen”, hace también una invitación a que los donen.
El amante de esta actividad pasaría a recogerlos a distintas ciudades de Guanajuato. “Incluso si es lejos, que nos los pongan en paquetería; nosotros la reembolsamos”, comentó.
BUENA INTENCIÓN
La intención de adoptar libros es que todos los sectores sociales “lean”, como es cotidiano en la ciudad de Guanajuato.
“La lectura es cien por ciento reciclable”, concluyó.
