
Fabrizio Lorusso, integrante de Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato y académico de la Universidad Iberoamericana explicó que es una zona que ha sido señalada desde hace años como peligrosa en donde han desaparecido personas de forma masiva y hay muchos conflictos de interés.
“Un corredor dominado por una colusión de intereses criminales… un corredor bastante particular en que hay retenes, lo que en otros estados llaman los retenes de la muerte en que justamente desaparecen de manera masiva (es decir más de 3 personas) y no es una novedad y entonces cabe preguntarse ¿Qué han hecho las autoridades ante esta denuncia reiterada”.
Recordó el caso de apenas en diciembre pasado en donde una familia guanajuatense fue desaparecida precisamente en Zacatecas que se presumía venía a Guanajuato.
Explicó que existe una dinámica fronteriza entre León, pueblos del Rincón y la zona de los Altos de Jalisco, dinámicas criminales y de flujo de mercancías pero también de negocios ilícitos. Los grupos criminales cruzan las fronteras para crear campos de entrenamiento, para secuestrar y desaparecer y para delinquir.
Cuando son casos aislados mencionó que sí cabe lugar para el beneficio de la duda pero cuando hay una repetición de un patrón de desapariciones masivas a lo largo de 3 o 4 estados como Aguascalientes, Zacatecas, Guanajuato y Jalisco que comparten frontera y que se presume hay violencia y guerra de grupos por controlar la zona, es un foco rojo que la autoridad debería atender de manera especial.
OPERATIVO ESPECIAL
Como académico explicó que no existe una solución única ni a corto plazo para resolver una situación tan compleja pero se puede tomar como experiencia algunos modelos internacionales.
Por ejemplo un conjunto de acciones en otras regiones han resultados positivas, como empezar reconociendo el problema, luego en la corporación de la policía local continuar con depuración y controles de confianza.
También desde las fiscalías debe haber procuración de justicia y cero impunidad. De igual manera debe haber una correcta coordinación de los tres niveles de gobierno.
En otros países como Italia han funcionado los “puls”, como por ejemplo los equipos antimafia porque lo que buscan es desarmar redes criminales que sean de carácter regionales que incluyan diferentes instancias y que trabajen desde el interior de las mismas.