
Mucho antes de que aumentaran los casos de coronavirus por la pandemia, entre marzo y abril del 2020, la colonia Obrera ya enfrentaba problemas de inseguridad, asaltos y delincuencia, incluso constantes asaltos y balaceras. En el año en curso, basta recordar que el 12 de julio, balearon a un joven en las calles Soriano y Pípila de dicha colonia.
En pleno 30 de abril de este año, balearon a un hombre de 61 años en las calles Guatemala esquina con Sonora, aparentemente por oponerse a un asalto. El señor en cuestión era empleado de una institución educativa. Uno de los últimos crímenes del 2019 que ocurrió en esta colonia, fue el 26 de septiembre, en las calles Aguascalientes y Honduras, cuando un hombre murió tras una agresión, a balazos.
Hoy en día, la Obrera tiene muchos retos que enfrentar. Para empezar, están los casos de coronavirus, que cuenta con un total de 185 hasta el momento, según los conteos constantes que realiza la Secretaría de Salud. Además de eso, tienen que enfrentar la crisis. En los últimos años, el famoso mercado conocido popularmente como “Las Covachas”, se ha ido desalojando de manera paulatina debido a la crisis y al auge de los supermercados.
Para María Guadalupe Rendón, vendedora de calzado por catálogo y ama de casa de 66 años, ya es algo con lo que la gente debe de vivir y debe de adaptarse. “Con la delincuencia y la crisis ya vivíamos, ahora solo es el covid” apunta.