Los postes que sirven para el alumbrado público, de líneas telefónicas e inalámbricas, sirven para la publicidad particular, privada y gubernamental.
Lo anterior, lamentaron vecinos, resulta que se ofrece una contaminación visual, que invade en todos los puntos citadinos.
Señalaron que no hay un control sobre los anuncios publicitarios de cualquier índole, que se colocan hasta pendones que luego son abandonados.
La contaminación visual se complementa con la basura que dejan, porque muchos de los anuncios se despegan y los papeles y pendones se encuentran luego tirados en plena calle.
Mencionaron que además, los postes están instalados en medio de las estrechas aceras de las calles, invadidos de anuncios publicitarios.
Dijeron que los anuncios en postes son de los más variados asuntos, que van desde ofrecer empleos a domésticas, obreros, albañiles, clases de inglés, entre otros, hasta en simples hojas de papel que pegan con cinta adhesiva o engrudo los buscadores, quienes incluyen números de sus teléfonos y correos electrónicos para que se comuniquen con ellos interesados.
Y los anuncios privados, comerciales y gubernamentales, sobre salen en pendones sobre la propaganda de sus diferente eventos y promociones, como viajes turísticos, entre otros, indicaron.
En estos últimos casos, comentaron que los empleados al servicio de representantes de esos sectores, utilizan hasta escaleras para colocar sus anuncios, que refuerzan con pequeños pedazos de tablas y acordonan con alambres para amarrar y reforzar la instalación y que los anuncios no se caigan, deteriorando los postes.
