La más de una docena de túneles viales existentes en la ciudad, son “auténticas cámaras de gas, así como focos de contaminación”, coincidieron en señalar automovilistas, quienes a diario por ellos transitan.
Además, indicaron que las calles subterráneas registran contaminación de humos, descuido, deterioro y falta de mantenimiento.
También se observan con falta de iluminación, registran baches en tramos, humedad, filtraciones y malos olores.
La circulación vehicular por los túneles, mencionaron que diariamente es transitada por autos, camionetas y hasta camiones urbanos del transporte, así como motociclistas.
SIN VIGILANCIA
Varios conductores comentaron que aparte de ese panorama, las subterráneas carecen de seguridad pública: “no hay vigilancia policial”.
Los túneles viales de la localidad son prácticamente las vías rápidas y/o atajos, para trasladarse hacia diferentes puntos de la ciudad, como a los centros escolares, laborales, comerciales e institucionales, señalaron.
Por esas vías se cruza la ciudad de un punto a otro, que si bien representan otro atractivo turístico, lo cierto es que están “muy descuidadas, sucias, malolientes y contaminadas”.
Ejemplificaron que la calle subterránea, la más antigua que data de la década de los sesenta del siglo pasado, a diario se convierte en un largo estacionamiento, donde los carros quedan a la merced del vandalismo.
