El sector de la construcción en Guanajuato enfrenta un momento crítico debido a la falta de obra pública suficiente para las empresas del ramo, a casi diez días de iniciar el segundo semestre del año. Raúl Silva Ávila, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), señaló que esta preocupación no es exclusiva de las 300 empresas afiliadas a la CMIC, sino que afecta a todo el padrón de contratistas en el estado.
A pesar de que el presupuesto estatal para infraestructura ha mostrado crecimiento, con más de 2 mil millones de pesos destinados a obra pública y recursos significativos de municipios como León, Irapuato y Celaya, la ejecución de proyectos no ha comenzado como se esperaba. Silva Ávila mencionó que uno de los proyectos más importantes es el Acueducto que llevará agua de la presa Solís a cinco ciudades del norte del estado, con una inversión estimada de 15 mil millones de pesos.
Otro proyecto relevante es la construcción de las vías para el ferrocarril Irapuato-Querétaro, que será realizado por empresas constructoras y no por el ejército en uno de sus tramos. Sin embargo, a pesar de estos anuncios prometedores, las obras aún no han arrancado, lo que genera incertidumbre en el sector.
La principal razón para estos retrasos, explicó Silva Ávila, es la mezcla de recursos estatales y federales y la centralización del presupuesto, que ha obligado a ajustar las reglas de operación, situación que aún no se resuelve completamente. “Estamos en julio y todavía no terminan de empatar esas reglas, no se bajan los recursos y por eso hay escasez de obra”, dijo.
El dirigente empresarial también enfatizó la importancia de que las obras sean ejecutadas por empresas guanajuatenses para generar una economía circular local. Solicitó que, aunque el ejército pueda participar en partes del Acueducto, las demás tareas sean para contratistas y proveedores locales, para que los beneficios fiscales y laborales permanezcan en el estado.
Finalmente, Silva Ávila expresó optimismo de que pronto se desbloqueen los recursos y se reactive la obra pública, que es fundamental para la economía y el desarrollo de Guanajuato. La CMIC y los constructores mantienen comunicación con autoridades estatales y federales para acelerar estos procesos.
