En busca de permitir a las hijas e hijos de migrantes redescubrir su historia y sus raíces y para fortalecer la identidad de las juventudes con raíces guanajuatenses que viven en Estados Unidos, el Gobierno de la Guanajuato, a través de la Secretaría de Derechos Humanos y el Instituto para el Desarrollo y Atención a las Juventudes del Estado de Guanajuato, llevó a cabo una nueva edición del programa Movilidad Regional.
El enriquecimiento en la vida de los jóvenes se impulsa con esta iniciativa que permitió que jóvenes descendientes de familias migrantes recorrieran distintos municipios del estado para conocer la historia, la cultura, las tradiciones y los lugares que forman parte del legado de sus familias.
Durante su visita las y los jóvenes conocieron ciudades como León, donde conocieron algunos de sus principales atractivos turísticos, entre ellos el Acuario Sealand, las Catacumbas del Templo Expiatorio, el Arco de la Calzada, la Zona Piel y disfrutaron de la gastronomía local con las tradicionales guacamayas.
Además, también recorrieron las instalaciones del Instituto de las Juventudes, donde fueron recibidos por la directora, Regina Trujillo, quien les dio la bienvenida y destacó la importancia de mantener vivo el vínculo con Guanajuato.
Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, fue el segundo punto de su recorrido, donde conocieron el Museo de la Independencia, disfrutaron de las tradicionales nieves, visitaron la Casa de la Juventud y la tumba del cantautor José Alfredo Jiménez.
Posteriormente recorrieron San Miguel de Allende, Patrimonio Cultural de la Humanidad, donde conocieron la riqueza histórica y arquitectónica de la ciudad con un recorrido por la parroquia de San Miguel Arcángel y sus principales calles.
Tierra Blanca fue otro de los municipios que los recibió, donde conocieron las imponentes cactáceas gigantes y el museo del municipio, uno de los pueblos con alta población que busca el sueño americano.
CENTUDE fue un lugar que disfrutaron por sus sabores, ahí convivieron con artesanas y artesanos locales que preservan las tradiciones mediante la elaboración de mermeladas, productos derivados del tamarindo, bordados y tejidos.
No podía faltar como parte Xichú donde pudieron disfrutar y recorrer el Área Natural Protegida El Charco Azul, hábitat natural del ajolote, además del Mirador de los Molcajetes, desde donde apreciaron una de las panorámicas más impresionantes de la Sierra Gorda de Guanajuato, ecosistema que alberga especies como el jaguar, puma, ocelote, tigrillo, guacamaya verde y la ardilla voladora.
En este municipio pudieron conocer el chilcuague, una planta endémica de Guanajuato reconocida por sus propiedades analgésicas y anestésicas, utilizada desde hace generaciones por comunidades de la región.
Para cada uno de las y los jóvenes, la experiencia y este maravilloso recorrido representó una oportunidad única para acercarse a la historia de sus familias y fortalecer su identidad desde sus raíces.
