Ayer se efectuaron las tradicionales ceremonias luctuosas por el 82 aniversario de los Mártires del 22 de abril mediante una misa, que se ofició en la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato y luego el desfile luctuoso desde la Plaza de la Paz y hasta el Panteón de Santa Paula en su memoria.
Fueron seis mineros en 198 quienes lucharon por la sindicalización a la que se oponían los propietarios extranjeros estadunidenses de las minas y quienes les tramaron una emboscada acribillándolos cobardemente a balazos.
Aquella tragedia causó honda consternación e indignación de la población guanajuatense, a quienes en su memoria nombraron luego como Los Mártires Mineros del 22 de abril.
Durante la pasada época de la década de los treinta del siglo XX significó en Guanajuato una de las primeras acciones del movimiento sindicalista obrero minero, en una ciudad con más de tres siglos de tradición en la extracción de metales preciosos, como el oro y la plata que también le dieron fama histórica, incluso en el desarrollo económico de la ciudad capital del estado.
Los restos de esos obreros fueron sepultados en el panteón municipal, en cuyas tumbas se rememoran sus hazañas y en recuerdo a esos trabajadores mineros se les otorgan en su memoria visitas con guardias de honor y depositan en sus mausoleos ofrendas florales.
