
Las calles de León lucieron abarrotadas de personas que relajaron su confinamiento con el cambio de luces de roja a naranja del semáforo sanitario.
Ayer sábado, las calles del centro de la ciudad, así como de la Miguel Alemán cerca de los mercados Aldama y Estrella, observaron un mayor número de peatones.
Entre las voces ciudadanas aluden que es necesario salir a comprar para comer, así como para surtir la lista de útiles escolares ante el ya próximo virtual regreso a clases.
«Sólo para comprar productos básicos, por eso salí, sí cumplimos la cuarentena, pero cuando hay que salir por necesidad, lo hacemos», dijo Andrea, una joven ama de casa.
PIDEN NO RELAJAR CONFINAMIENTO
La Secretaría de Salud alentó a la población a redoblar la prevención que mitigue los contagios por Covid-19 y dejó en claro que, «naranja no es verde».
El director de Servicios de Salud del Estado, Francisco Javier Magos, informó que solo el 21.3 por ciento de las camas disponibles en hospitales, están ocupadas.
Son un total de 809 camas reconvertidas IRAG con ventilador en todo el sector salud de Guanajuato, de las cuales 173 se encuentran ocupadas.
Lo elementos anteriores permitieron al Estado, hacer un cambio de semáforo de rojo a naranja, sin embargo, precisó que este color no se debe entender como un color verde, porque si incrementan los contagios, Guanajuato puede volver a color rojo.
El semáforo en naranja tiene varias implicaciones de responsabilidad social, sobre todo que no es momento de usar espacios públicos compartidos, no realizar actividades lúdicas y evitar las manifestaciones festivas religiosas.