
A las 10 de la mañana simplemente se abrieron las puertas de las instalaciones de La Feria, sin inauguración oficial, sin asistencia de las autoridades del estado ni del municipio, ni con la bendición del arzobispo metropolitano.
Sin una inauguración oficial se evitó la aglomeración de personas, tanto de visitantes como de funcionarios públicos, con base a las medidas de protección sanitaria, en prevención de riesgos de contagios comunitarios de Covid-19, de acuerdo al presidente del patronato Juan Carlos Muñoz Márquez.
Durante el evento del 2 al 25 de julio, se espera una derrama económica de al menos 900 millones de pesos en las instalaciones de la Feria de Verano, más la que se genere en el sector de hoteles, restaurantes, comercio, transporte foráneo, taxis, Zona Piel, entre otros lugares.
En cuanto a la generación de empleos, se generaron 17 mil dentro de la Feria de Verano de manera eventual y se prevé que tendrá impacto en los demás sectores productivos, comercio, servicios e industria local y regional.
El Patronato de la Feria espera una asistencia de entre un millón a un millón 200 mil visitantes locales y provenientes de otras ciudades del estado y del país, a gozar de los espectáculos al aire libre, los conciertos en la Velaria, las exposiciones y de los antojitos y gastronomía que se les ofrece a precios y tarifas accesibles.
En cada una de las áreas, en el Poliforum, en la Velaria, en los juegos mecánicos, se cuenta con adecuadas medidas de protección sanitaria, para que los asistentes disfruten de la feria segura y que al mismo tiempo se cuiden con el uso de cubrebocas, respeten la sana distancia y usen gel alcohol.