
Y es que la euforia que causó la presentación de esta banda originaria de Nashville, Tennessee, en la Velaria de la Feria, hizo que los accesos para la zona general, e incluso de la fila cero, se vieran abarrotados.
Desde las primeras horas del jueves, ya había gente en la fila para conseguir una pulsera, la fila parecía interminable y el caos vial que se originó en las intermediaciones del recinto ferial, Fórum Cultural y las calles de la Martinica, hizo que los vehículos avanzaran a vuelta de rueda, pues un carril del bulevar Paseo del Niño fue cerrado, para delimitar ese espacio a las personas que llegaban por sus accesos al Teatro del Pueblo.
Videos y fotos en redes sociales mostraron cómo los asistentes empezaron a mover las vallas metálicas e incluso, hubo quienes decidieron brincar el mallado que delimita las líneas de accesos, para poder entrar a la Velaria.
Y es que, a decir de los asistentes, hubo un momento que la fila no avanzó y el concierto ya había empezado.
Otros comentarios señalaron que había personas sin pulsera que estaban dentro y otros hasta lograron evadir la seguridad para ingresar a la zona de la fila cero.
«La aglomeración que se presentó se atendió de inmediato. Se contó con la participación de 180 policías, incluyendo policía montada y policía K9, además de 20 elementos de Protección Civil. También hubo apoyo de Fuerzas de Seguridad Pública del Estado y de Protección Civil del Estado. Con saldo blanco y aforo completo. Así, tuvimos un gran concierto, con aforo lleno (se habilitó la zona Fest con pantalla) y con saldo blanco en materia de seguridad.»
Hasta el momento es la postura al respecto que dieron desde el Patronato de la Feria.