
Cada 2 de abril se celebra el día internacional sobre el espectro autista y en Guanajuato, en algunas ciudades como Irapuato o León, por ejemplo, se realizaron marchas de concientización sobre esta condición.
De igual forma instituciones de protección de los derechos como la misma Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG), en conmemoración, iluminaron de color azul su edificio central para concientizar sobre el tema.
Según datos hemerográficos del Instituto Guanajuatense para las Personas con Discapacidad INGUDIS, se considera que la incidencia de autismo a nivel mundial es de tres a seis niños de cada mil mientras que, en México, 1 de cada 115 niños estarían en esa condición.
Además, existen cuatro veces más probabilidades de aparición en los varones que en las mujeres, sin distinción de razas, nivel socioeconómico o área geográfica.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos del espectro autista (TEA), son un grupo de afecciones diversas. Las características del autismo pueden detectarse en la primera infancia, pero, a menudo, el autismo no se diagnostica hasta mucho más tarde.
Las personas con TEA sufren estigmatización, discriminación y violaciones de los derechos humanos, por lo que la atención a las personas con autismo debe ir acompañada de medidas en el ámbito comunitario como social para lograr mayor accesibilidad, inclusividad y apoyo.
Las capacidades y las necesidades de las personas con autismo varían, además pueden evolucionar con el tiempo. Aunque algunas personas con autismo pueden vivir de manera independiente, hay otras con discapacidades graves que necesitan constante atención y apoyo durante toda su vida.
Las intervenciones psicosociales basadas en evidencias pueden mejorar las aptitudes sociales, para la comunicación, además de tener un impacto positivo en el bienestar como la calidad de vida de las personas con autismo y de sus cuidadores.