La negativa de los concesionarios del transporte urbano de la ciudad a regularizar todas y cada una de las concesiones con que se presta el servicio ha ocasionado que este medio de traslado de personas se brinde de manera irregular, en todo lo que va de 2025.
Los poco más de 200 autobuses con que se presta el servicio en la ciudad no cuentan con una concesión actualizada, las cuales en su mayor parte vencieron en enero de este año, pero hay otros casos que ocurrieron en 2024.
La alcaldesa, Samantha Smith Gutiérrez lamentó que los concesionarios se mantengan en esta posición y que se hayan cerrado al diálogo y el acuerdo para brindar un mejor servicio a la población.
Explicó que la falta de ese documento puede llevar a que se pongan en marcha medidas, como evitar la circulación de las unidades, pero esa sería una medida que afectaría de manera directa a la población.
Señaló que los más de 80 mil usuarios que a diario hacen uso de las unidades son los menos culpables de la falta de voluntad de los empresarios del transporte, quienes han adoptado una actitud de cerrazón para no cumplir con sus obligaciones.
Una de las medidas que las autoridades municipales esperan poner en marcha es que el proceso de obtención de los permisos para poner en circulación un camión de transporte público sea abierto a todo el público y que no solo los actuales empresarios puedan participar.
Mediante 52 rutas que cubren la zona urbana y rural, a la fecha son cuatro empresas y unos 20 particulares los que brindan el servicio de transporte público a barrios, colonias y poblaciones rurales.
