La tradicional caminata a San Juan de los Lagos proyecta múltiples historias de fe.
“Caminamos para agradecer el favor que nos concedió la Virgen de restablecer la salud a nuestro niño enfermo de una infección en el intestino (…) fue un milagro, ya los doctores nos habían dicho que había pocas esperanzas (de vida)…”.
Este testimonio proviene de Andrea, una sanjuanera queretana integrante de un contingente de peregrinos que este medio día cruzó la ciudad de León al medio día con rumbo hacia el altar mariano.
“Mi hija (menor de edad) salió de la casa, no sabíamos de ella, me encomendé a la Virgen y regresó sana y salva…”, dijo Irene N, sanjuanera.
Cada peregrino, cada paso, tiene una historia de devoción mariana que se refleja en esta milenaria marcha nacional hacia el altar de San Juan de los Lagos y que se proyecta en los miles de sanjuaneros que surcan los perímetros de León.
Antes del paso de la Caravana de la Fe que procede de la Ciudad de México, el contingente de peregrinos leoneses sale desde el viernes por la noche con rumbo a su primera etapa, las Cruces, para luego continuar la caminata durante todo el sábado. La mayoría retorna el domingo por la mañana.
Mañana lunes arribará a León el máximo contingente compuesto por la Caravana de la Fe que acampa en Los Sauces para luego hacer el paso por la ciudad de León.
Se trata de un contingente de aproximadas 20 mil personas que salen de la Ciudad de México y desde el Estado de México, para incorporar contingentes en Querétaro y Guanajuato. La llegada se programa para el 1 y 2 de febrero.



