
A un costado del Mercado Aldama, los comerciantes ya están listos para una de las tradiciones más significativas de la temporada: el Viernes de Dolores.
Entre puestos llenos de color, ya se pueden encontrar manojos de nube, manzanilla y mastranto, además de cuadros de la Virgen Dolorosa, elementos que forman parte de los altares y celebraciones de este día tan especial.
Todo está preparado para que mañana, las familias continúen con esta tradición que llena de fe, aroma y significado las calles de la ciudad.



