Los comerciantes de la Zona Piel llegan a su punto de equilibrio con sube y baja en las ventas; con ello, poco a poco se reactivan los talleres de calzado, marroquinería y maquilas de corte, pespunte, montado, acabado de manera lenta hacia un mejor panorama que se vislumbra en el último trimestre del año.

El Dirigente de la Asociación de Plazas Comerciales (CEZCAL), Francisco Romo, indicó que la mayoría de los 3,500 comerciantes en promedio logran un 50 % en ventas, con sus altibajos en algunos días, en ocasiones disminuyen al 40 o 45 %, luego se recuperan, “estamos en un sube y baja”.

Explicó que el punto de equilibrio no significa que se tengan ganancias o que las ventas sean redituables, sino que todavía se mantienen los comercios en el límite de la sobrevivencia, no se han recuperado los dos o tres empleos que se tenía en cada negocio.

“Hay bastantes locales que no se logran rentar o abrir porque no se tiene dinero para pagar, para hacer inversiones, debido a que no hay ventas. No se recupera la afluencia de compradores presenciales ni a través de redes sociales, porque la reactivación económica va lenta y mínima en todas partes”, indicó.

Sin embargo, aseguró: “los comerciantes nos mantenemos “al píe del cañón” en la batalla por reactivar la economía, las ventas, el empleo, los talleres proveedores de calzado, marroquinería, de las cadenas productivas, desde abajo hacia arriba.” “Solo pedimos a los fabricantes el surtido de calzado, bolsas, chamarras, carteras, los productos indispensables para cubrir la demanda que nos hacen nuestros clientes, estamos limitados, no podemos ir más allá, apenas alcanzamos el punto de equilibrio, con sube y baja en la demanda”, expuso.

Ahora se afronta el problema que, ante la ligera reactivación económica, no hay mano de obra calificada porque los trabajadores y empresarios cambiaron de giro al cerrar el 50 % de talleres, picas, o micro empresas, de calzado y marroquinería.  No hay trabajadores calificados en las maquilas de corte, rebajado, doblillado de cortes, pespunte, montado, acabado, cosedores de calzado, artesanos, diseñadores, modelistas a escalas o tallas, entre otros especialistas, se tienen que volver a capacitar a como se necesita, resaltó.

“Muchos de los trabajadores especializados tras el cierre de empresas, se convirtieron en vendedores de comida, verduras, frutas, fritangas, emigraron a los Estados Unidos, o siguen haciéndole la lucha en alguna actividad productiva para sacar el sostenimiento personal y de sus familias”, comentó Francisco Romo.

Auguró que poco a poco se tendrá una recuperación gradual en las ventas, empleo, recuperación de mano de obra calificada, retorno de compradores foráneos presenciales y virtuales a la Zona Piel, hacia los últimos meses del año.

“Le estamos echando ganas, no estamos cruzados de brazos, somos gente de empuje, de esfuerzo, de creatividad; vamos a salir delante de estas crisis”, aseguró.

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